• La Verdad del Sureste |
  • Martes 21 de Noviembre de 2017

¡Alto a los crímenes políticos contra Antorcha en Puebla!

*En los últimos ocho días asesinaron a un alcalde antorchista, abrieron fuego contra varios compañeros nuestros y otros dos dirigentes han recibido amenazas de muerte



Al Gobernador del Estado de Puebla,
Lic. José Antonio Gali Fayad.
Al Secretario General de Gobierno,
Lic. Diódoro Carrasco Altamirano.
Al Fiscal General del Estado,
Lic. Víctor Carrancá Bourget.
A la opinión pública nacional:
 
El día de ayer, miércoles 18 de octubre de 2017, un grupo de malandros comandados por Manuel Valencia y Martín Gallo, armados con rifles de grueso calibre, cercaron y balearon las oficinas del Movimiento Antorchista en el tianguis de San Martín Texmelucan, lugar en donde se encontraban reunidos cerca de 100 antorchistas. El saldo fue de tres antorchistas lesionados, uno de los cuales recibió el roce de una bala en la cabeza y otro tiene heridas de gravedad que lo tienen al borde de la muerte.
De acuerdo con la versión de los testigos presenciales, no hay duda de que nuestro compañero Tomás Sánchez fue apuñalado en el abdomen por Martín Gallo, un vulgar delincuente que a inicios de año fue liberado de la prisión. Además, los testigos ubican a Manuel Valencia, que también ha purgado años de prisión por sus actividades criminales, y a sus porros más cercanos disparando las armas de fuego contra la masa de antorchistas.
Este cobarde ataque contra un grupo de ciudadanos indefensos, que en esos momentos se encontraba en una reunión de trabajo, es el último eslabón de una larga cadena de asesinatos, amenazas de muerte, secuestros, torturas y atentados contra la vida de dirigentes, activistas y humildes colonos del Movimiento Antorchista en Puebla, y sobre los cuales la Fiscalía General del Estado ha guardado absoluto silencio que sólo se puede interpretar de dos formas: o quienes despachan en esa dependencia no saben hacer su trabajo o en algunos círculos de poder de la Fiscalía y el Gobierno estatal hay complicidad con los autores materiales e intelectuales de los crímenes y, por tanto, estos últimos gozan de impunidad absoluta.
No es la primera vez que comandos armados de Manuel Valencia atacan las oficinas de Antorcha en San Martín Texmelucan: el día lunes 29 de mayo, a las 3 de la madrugada, la casa de Aristóteles Campos Flores, líder de la organización en el Distrito 5 de Puebla, fue allanada por sujetos armados, que huyeron en un automóvil Jetta color negro sin placas. La investigación por este delito quedó asentada en la carpeta  8426/2017.
La agresión de ayer miércoles se da, casi de manera exacta, una semana después del asesinato del líder antorchista y presidente municipal de Huitzilan de Serdán, Manuel Hernández Pasión, ultimado por el cacicazgo de la Sierra Nororiental de Puebla, que es enemigo de la organización de los indígenas y del progreso de la gente. Tras el artero asesinato de Manuel Hernández, el antorchismo ha denunciado otras dos amenazas de muerte contra sus dirigentes:
Primera. El jueves 12 de octubre por la noche, al secretario del ayuntamiento de Cuayuca, Nibardo Hernández Sánchez, le llegó un nuevo mensaje anónimo: “El martes murió un presidente Antorchista, casi 9 días de tu fecha, no te podemos lograr te nos escondes y escapas mucho pero llagará el día. En la sierra norte como el La Mixteca no queremos más antorcha! Con camionetas blindadas o no, tu no te escapas ing. Nibardo Basta de hablar de obras y progreso !Vas a caer! No más antorcha en la sierra norte y Mixteca! Estás solo, tus perros fieles no harán nada para defenderte, gritas mucho pero nadie te hará justicia ing. Te dejarán solo Estas solo! Donde está tu blindada? Fuera Antorcha de Puebla y México, cáncer de este país! Venceremos! (sic)”. Es necesario recordar que a principios de octubre de 2016, hace un año, la camioneta en que viajaba Nibardo Hernández Sánchez fue baleada por el cacique Álvaro Cabrera Alonso y sus gatilleros. Desde entonces, ha recibido cuatro amenazas.
Segunda. El día lunes 16 de octubre por la mañana, mientras viajaba de Amozoc hacia Puebla a una reunión de trabajo, el líder antorchista Adrián González Ortega fue interceptado por un comando que le cerró el paso con dos camionetas y le advirtió que su actividad política en el municipio le costaría la vida. Al día siguiente, “coincidentemente”, menos de 100 personas pagadas protestaron por la “presencia de Antorcha en Amozoc”; alguna prensa poblana que se ha dedicado a atacarnos le dio vuelo a la “marcha” diciendo que eran “ciudadanos” inconformes con nosotros.
Hemos informado los detalles de estas últimas agresiones a la Fiscalía General del Estado y a quienes el gobierno ha dispuesto como interlocutores, sin que hasta el momento haya ningún resultado en las investigaciones. Por tanto, todos los criminales, pistoleros y asesinos, siguen libres. Estos nuevos ataques dicen que teníamos razón cuando afirmamos que la total inacción de la Fiscalía General del Estado sobre todas nuestras denuncias alentaba nuevos crímenes, porque quienes los cometen se sienten protegidos por la impunidad.
Pero, como lo hemos denunciado, no son las únicas. Antes de éstas, hemos documentado, sólo desde 2014, un total de 10 crímenes políticos contra nuestra organización en Tulcingo de Valle, San Jerónimo Xayacatlán, Cuayuca de Andrade y Tecomatlán en la Mixteca Poblana; Ajalpan, Coyomeapan y Coxcatlán en la Sierra Negra de Puebla; y en la colonia Balcones del Sur, en la capital del estado. De manera que, en total, suman ya 14 actos criminales.
No se trata de hechos aislados. La coordinación temporal para realizar las operaciones criminales, el lenguaje que en las amenazas de muerte relaciona uno y otro evento, el amplio espectro geográfico de los crímenes que abarca todo el estado y la sistematicidad de todos ellos en conjunto para generar un ambiente de terror (sobre todo de los últimos cuatro que han ocurrido en menos de ocho días), dicen claramente que no podemos pensar que se trata de grupitos de caciques pueblerinos inconexos, sino que a todos ellos, en todo el estado, los ha unido, con un objetivo común, algún grupo de poder con bastante dinero, influencias y recursos a su alcance, que está tratando de frenar, y si es posible liquidar, el avance del Movimiento Antorchista Poblano, porque la organización de los humildes y su lucha por una repartición equitativa de la riqueza social afecta sus intereses económicos, políticos y electorales. Los sicarios y sus amos creen que van a frenar el crecimiento de Antorcha a balazos; pero se equivocan de cabo a rabo, la pobreza y la desigualdad en Puebla y en México hacen necesaria y urgente la organización del pueblo pobre. El crecimiento acelerado de nuestra organización en los últimos años, en Puebla y en el país, es un reflejo de esta necesidad histórica.
Nos hemos cansado de pedir audiencias en las instituciones de justicia, sin que nadie nos tome en serio. Nos hemos hartado de dar voces de auxilio sin que haya respuestas oficiales contundentes para frenar esta ola de terror contra los antorchistas poblanos. ¡Ya basta! Este día, jueves 19 de octubre, miles de antorchistas marcharemos por las calles de Puebla para pedir justicia y alto definitivo a los crímenes políticos.


 Atentamente,
El Comité Estatal de
Antorcha en Puebla