• La Verdad del Sureste |
  • Viernes 28 de Abril de 2017

Balancán, santuario del Mono Saraguato Negro

La especie está en peligro de extinción por la caza y la deforestación


RICHARD TOVILLA MANDUJANO Corresponsal



Balancán, Tab., 25 de noviembre.- Este lunes se inauguró la Primera Semana Internacional de Mono Saraguato Negro en Balancán, mono aullador negro (Alouatta Caraya) o comúnmente saraguato, que cuenta con estaciones de  estudio desde hace trece años en la ranchería Leona Vicario y el ejido Luis Felipe Domínguez (Arenal), donde advirtieron que las manadas de este primate seguirán disminuyendo a consecuencia de la deforestación, la caza furtiva para comer su carne y el tráfico ilegal de la que son objeto por parte de personas que se dedican a comercializarlos además como mascotas, “por lo que de seguir esta situación este tipo de mono podría desaparecer de este municipio en un plazo no mayor a 15 años”.
    A esta zona de la región de los Ríos han llegado investigadores  como Juan Carlos Serio Silva, Gilberto Pozo Montuy (balancanense), Yadira Magali Bonilla y Luís García Feria, junto con estudiantes de la Universidad Autónoma de Guadalajara (UAG) en el área de biología, ecología, psicología y antropología, quienes expusieron en su momento que aunque han avanzado en los trabajos del estudio del comportamiento de los primates mexicanos y de la conservación de su entorno, en este caso el mono aullador negro, aun falta mucho por hacer en este rubro para evitar la extinción de esta especie.
    Las investigaciones que se vienen realizando periódicamente desde el año 2002 en áreas boscosas de la ranchería Leona Vicario y  del Arenal (ejido Luis Felipe Domínguez Suárez) en el municipio de Balancán, han sido determinantes para conocer más acerca de este tipo de mono.
    “Esta semana es para que la gente conozca de cerca  cual es el comportamiento, fisiología, manejo, conservación e importancia ecológica de este tipo de simio en el territorio balancanense, aunque reconocieron que debido a la cacería, tráfico ilegal y la depredación de su hábitat natural a la que se ha sometido a este espécimen, los grupos de monos, están destinados a reducir su población drásticamente”, señalaron los organizadores del evento, el cual se llevará a cabo del 25 al 30 del mes en curso en las instalaciones del Instituto Tecnológico de los Ríos con diversas actividades, conferencias y exposiciones.
    “Los grupos que registramos en el 2002 en diversas zonas del municipio de Balancán, cuando comenzó el estudio, eran de 240 manadas integradas en promedio por un número de 10 a 18 miembros, que a pesar de que están en constante movimiento cada semana en busca de sus alimentos en pequeñas zonas boscosas, que consisten en frutos, hojas y semillas (principalmente de jobo, Guasimo, Candelero y Bolchiche); ocasionalmente también consumen aves, huevos, lagartijas, pequeños mamíferos e insectos”, puntualizaron los ecologistas.
    Asimismo abundan que con la utilización de nueva tecnología como la del GPS (Posicionamiento Satelital Global), Radio telemetría (sistema de localización por radio collares) y Sistemas de Información Geográfica por satélite en una PC, ha sido posible seguir los grupos que tienen una población aproximada de 1,200 monos aulladores, ya que en determinado tiempo regresan al lugar donde los ubicamos por primera vez; notándose que de las 240 manadas registradas en 2002, regresaron 228 en este año, “aunque no hay que descartar que cuando un grupo de monos se hace demasiado grande, varios se separan y forman una nueva bandada que busca su propia área para establecerse”, comentaron los especialistas.
    Por otro lado, mencionaron también que una manada puede tener el hábito de visitar con cierta regularidad las huertas o milpas, lo que ocasiona daños a las cosechas, razón por la cual a muchos de esos animales se les persigue para dar muerte por parte de los campesinos afectados, situación que hemos tratado de cambiar, ya que ahora estamos trabajando conjuntamente con las comunidades a fin de concientizarlas de la importancia que tiene para el entorno natural la supervivencia del mono saraguato y de la reforestación de la zona, “en el mes de abril nos llevamos a Veracruz excrementos de los monos, los cuales contenían muchas semillas de los frutos que comen, hicimos viveros y ahora que regresamos ya trajimos 200 arbolitos que sembramos en varias áreas boscosas”.

Ayer lunes se inauguró la Primera Semana Internacional de Mono Saraguato Negro en Balancán.