¿Ha reparado usted en la escasa, escasísima, estatura física de Des-Peña Nieto y sus colaboradores inmediatos en el “tour” artístico, digo campaña política que realizan? Por que de la estatura intelectual ¡ni se diga! Como dicen los abogados: ¡es cosa juzgada! En el “tour” es perceptible la estatura física de los “choriceros al ataque” y sus complejos sobre el enanismo político que ¡hace honor al físico!
En el “tour artístico” Des-Peña Nieto TIENE que usar invariablemente, una pequeña plataforma que le permita alcanzar el micrófono para que sus seguidores lo contemplen a la hora del discurso. Mensaje repetido, vacío, sin estructura ni contenido. Perorata en que repite una exigencia: ¡UNIDAD…en torno a él! Unidad que puede usarse para todo, hasta para añadir más del mejor cemento que une a los priístas: la corrupción, el ansia de recuperar las plazas burocráticas que arrebataron los panistas, volver al candelero de la nómina jugosa, a los viáticos permanentes que pretenden disfrazar una ampliación del sueldo, a las camionetas lujosas, a los viajes sin justificación y a las “viejas” de caderas suculentas, a las oficinas suntuosas, a las comisiones al extranjero y en fin, a toda la suma de ingresos que convierten en Cresos a los pelagatos de siempre.
La “tarimita” que necesita el “Copetes Boy” se suma a los “tacones cubanos” para contrarrestar su pequeñez. Pero además, y no es casual, se contempla que los colaboradores no deben superar la estatura del “patroncito”. No deben evidenciar que ¡un poco más y no despega del suelo!
Éste es complejo de los autócratas; los talentosos lo superan. Recordemos una de las anécdotas de Napoleón. Se dice que intentó tomar su capote del perchero y no lo alcanzó. Un coracero próximo lo descolgó y entregó a la vez que decía: -Ve Sire como soy más grande…
El corso sin inmutarse le respondió:
-Querrá decir más alto.
Los hombres mediocres sufren el complejo de la estatura corta. No superan ese detalle físico por que ¡su complejo es mental! Con frecuencia deriva en una causa de rabia permanente contra los que lo superan en estatura. Hasta llegar al grado del protagonista de “El Enano” que consagró Par Lagerkvist o el de “Bomarzo” la espléndida novela de Mujíca Laínez. Estas novelas deberían leerlas ¡estudiarlas!, los aprendices de político, para dimensionar el horror en que pueden incurrir como resultado del complejo del enanismo. Cuando se leen cuidadosamente, es imposible dejar de percibir las vorágines de los protagonistas. Además con altos costos sociales.
Tuve una experiencia. En Durango un rubicundo priísta desgobernó un sexenio que heredó con un crédito suscrito por su antecesor en los últimos días de su respectivo sexenio. Nunca se identificó su aplicación, como ahora con el potosino exdesgobernador De Los Santos-“prestidigitador” de recursos públicos -al que Calderón designó en la !Casa de Moneda! Esperemos no se la lleve. Pues el duranguense de marras, tenía colaboradores cortos, más cortos de estatura que él. Sumaban una increíble corte de “chaparros” pueblerinos; de la vertiente intelectual, ni hablar. El “tope” físico y de talentos, tenía doble propósito, como las vacas: que en las giras no destacaran por arriba del chaparrito “Patrón” y en las juntas de trabajo no opacaran sus cortos alcances.
Contemplando de lejos el “tour artístico” de Des-Peña Nieto, propicia recordar que a más de un mediocre gobernante “le crecen los enanos”. Entonces lo rebasan. ¿Y si los otros “choriceros” pueden demostrar que, más de uno recuerdan, al menos, un libro leído? Mientras esto sucede, se dispara el derroche de recursos, de los que los 25 Millones de pesos del ¡pueblo!, y no del Gobierno de Veracruz que “eran para pagar gastos de La Candelaria”, son apenas la punta del témpano de la corrupción priísta. Reedición del “PEMEX –GATE” que por 500 Millones de pesos jamás fue aclarado. Ni duda cabe: Des-Peña Nieto realiza en su “tour artístico” una muestra palpable de lo que es tirar el dinero del pueblo. Así “Liliput en campaña” endeuda más a México y lo llena de mensajes vacíos, promesas “firmadas ante Notario” que son fuegos fatuos y las “tarimitas” para el “Señor Candidato”, con todo y sus “tacones cubanos”.
En el “tour artístico” Des-Peña Nieto TIENE que usar invariablemente, una pequeña plataforma que le permita alcanzar el micrófono para que sus seguidores lo contemplen a la hora del discurso. Mensaje repetido, vacío, sin estructura ni contenido. Perorata en que repite una exigencia: ¡UNIDAD…en torno a él! Unidad que puede usarse para todo, hasta para añadir más del mejor cemento que une a los priístas: la corrupción, el ansia de recuperar las plazas burocráticas que arrebataron los panistas, volver al candelero de la nómina jugosa, a los viáticos permanentes que pretenden disfrazar una ampliación del sueldo, a las camionetas lujosas, a los viajes sin justificación y a las “viejas” de caderas suculentas, a las oficinas suntuosas, a las comisiones al extranjero y en fin, a toda la suma de ingresos que convierten en Cresos a los pelagatos de siempre.
La “tarimita” que necesita el “Copetes Boy” se suma a los “tacones cubanos” para contrarrestar su pequeñez. Pero además, y no es casual, se contempla que los colaboradores no deben superar la estatura del “patroncito”. No deben evidenciar que ¡un poco más y no despega del suelo!
Éste es complejo de los autócratas; los talentosos lo superan. Recordemos una de las anécdotas de Napoleón. Se dice que intentó tomar su capote del perchero y no lo alcanzó. Un coracero próximo lo descolgó y entregó a la vez que decía: -Ve Sire como soy más grande…
El corso sin inmutarse le respondió:
-Querrá decir más alto.
Los hombres mediocres sufren el complejo de la estatura corta. No superan ese detalle físico por que ¡su complejo es mental! Con frecuencia deriva en una causa de rabia permanente contra los que lo superan en estatura. Hasta llegar al grado del protagonista de “El Enano” que consagró Par Lagerkvist o el de “Bomarzo” la espléndida novela de Mujíca Laínez. Estas novelas deberían leerlas ¡estudiarlas!, los aprendices de político, para dimensionar el horror en que pueden incurrir como resultado del complejo del enanismo. Cuando se leen cuidadosamente, es imposible dejar de percibir las vorágines de los protagonistas. Además con altos costos sociales.
Tuve una experiencia. En Durango un rubicundo priísta desgobernó un sexenio que heredó con un crédito suscrito por su antecesor en los últimos días de su respectivo sexenio. Nunca se identificó su aplicación, como ahora con el potosino exdesgobernador De Los Santos-“prestidigitador” de recursos públicos -al que Calderón designó en la !Casa de Moneda! Esperemos no se la lleve. Pues el duranguense de marras, tenía colaboradores cortos, más cortos de estatura que él. Sumaban una increíble corte de “chaparros” pueblerinos; de la vertiente intelectual, ni hablar. El “tope” físico y de talentos, tenía doble propósito, como las vacas: que en las giras no destacaran por arriba del chaparrito “Patrón” y en las juntas de trabajo no opacaran sus cortos alcances.
Contemplando de lejos el “tour artístico” de Des-Peña Nieto, propicia recordar que a más de un mediocre gobernante “le crecen los enanos”. Entonces lo rebasan. ¿Y si los otros “choriceros” pueden demostrar que, más de uno recuerdan, al menos, un libro leído? Mientras esto sucede, se dispara el derroche de recursos, de los que los 25 Millones de pesos del ¡pueblo!, y no del Gobierno de Veracruz que “eran para pagar gastos de La Candelaria”, son apenas la punta del témpano de la corrupción priísta. Reedición del “PEMEX –GATE” que por 500 Millones de pesos jamás fue aclarado. Ni duda cabe: Des-Peña Nieto realiza en su “tour artístico” una muestra palpable de lo que es tirar el dinero del pueblo. Así “Liliput en campaña” endeuda más a México y lo llena de mensajes vacíos, promesas “firmadas ante Notario” que son fuegos fatuos y las “tarimitas” para el “Señor Candidato”, con todo y sus “tacones cubanos”.