VILLAHERMOSA, TAB., 14 DE SEPTIEMBRE DE 2011.- Las inundaciones incrementan aún más el problema de hambre que se vive en Tabasco, señaló el perredista Oscar Cantón Zetina, quien insistió en que ante todo hay que proteger a la gente. Explicó que la negligencia del gobierno ha provocado que terrenos productivos que antes no se iban al agua ahora estén inundados, lo cual provoca que muchos campesinos dejen de producir alimentos que tanta falta hacen para sí mismos y para el abasto estatal. Indicó que de por sí en Tabasco el Consejo Nacional de Evaluación (CONEVAL) ya registra más de 700 mil tabasqueños con problemas de hambre porque todo sus ingresos no les alcanza para una canasta básica, pero ahora la cifra podría ser mayor por los problemas de inundaciones de campos productivos.
“Hay muchos tabasqueños, campesinos, gente del campo, que come lo que produce, aunque sea de manera muy elemental enfrentan la pobreza con lo poco que tienen, pero si ahora se les inunda el campo, se les ahogan las gallinas o pierden sus vacas, también comenzarán a sufrir hambre”, apuntó. Cantón subrayó que el hambre es un daño adicional que provocan las inundaciones, además de la afectación a la economía, del deterioro de la infraestructura, de la inseguridad y la afectación al patrimonio de las familias, por lo que es imposible aceptar que las autoridades sigan sin resolver en definitiva el problema. “Ninguna despensa va a resolver el daño que provocan las inundaciones, por eso es mejor ir a las comunidades a enfrentar los problemas de manera colectiva y hay que empezar de manera urgente a dragar los ríos, porque los muros tampoco son la solución”, sostuvo el ex Senador de la República.
“Hay muchos tabasqueños, campesinos, gente del campo, que come lo que produce, aunque sea de manera muy elemental enfrentan la pobreza con lo poco que tienen, pero si ahora se les inunda el campo, se les ahogan las gallinas o pierden sus vacas, también comenzarán a sufrir hambre”, apuntó. Cantón subrayó que el hambre es un daño adicional que provocan las inundaciones, además de la afectación a la economía, del deterioro de la infraestructura, de la inseguridad y la afectación al patrimonio de las familias, por lo que es imposible aceptar que las autoridades sigan sin resolver en definitiva el problema. “Ninguna despensa va a resolver el daño que provocan las inundaciones, por eso es mejor ir a las comunidades a enfrentar los problemas de manera colectiva y hay que empezar de manera urgente a dragar los ríos, porque los muros tampoco son la solución”, sostuvo el ex Senador de la República.