• La Verdad del Sureste |
  • Martes 21 de Noviembre de 2017

MaryChuy en su laberinto


Por Uriel Tufiño



Con el proceso electoral 2018 ya iniciado oficialmente y con el registro de aspirantes a candidatos independientes, la cresta de la ola comienza a ascender. Lo que antes era un mar tranquilo ahora se agita y las corrientes submarinas se mueven en distintas direcciones.
    Los diversos actores -autoridades electorales, partidos, candidatos, medios de comunicación y empresas encuestadoras- son más visibles a los ojos de los electores. Cada quien juega su papel o juega el papel que le señalaron desde las alturas. Quienes contendrán bajo las siglas de un partido político sólo esperan el arranque formal de las precampañas (considerado inicialmente para el 14 de diciembre); otros, los independientes, ya trabajan en su registro.
    Quienes decidieron ir de manera independiente ya se toparon con la realidad que significa recabar las casi 900 mil firmas requeridas para obtener su registro. Porque no es lo mismo tener 4 millones de seguidores en Twitter (Pedro Ferriz) o 1.1 millones de seguidores en la misma red social (Margarita Zavala), que salir a las calles a recabar el apoyo ciudadano.
    De los 48 aspirantes independientes a la presidencia de México, el corte del pasado viernes 3 de noviembre indicaba que -en cifras cerradas- Margarita Zavala alcanzaba las 54 mil firmas, Jaime Rodríguez (“El Bronco”) sumaba 43 mil apoyos ciudadanos, Ma. de Jesús Patricio (MaryChuy) alcanzaba 18 mil firmas, Armando Ríos 13 mil y Pedro Ferriz apenas llegaba a 10 mil. Y hay siete aspirantes que no tenían ni una firma de apoyo, vamos, ni la suya.
    Estos cinco nombres son los únicos que tienen alguna posibilidad de alcanzar la cifra mágica, aunque sospecho que Pedro Ferriz se quedará en la orilla, no solamente por su intolerancia de llamarle “pendejo” a un reportero, sino porque no es lo mismo reiterar dichos falsos desde la comodidad de un micrófono o una red social sobre uno de los hijos del político que aborrece, que generar confianza en el electorado.
    Del resto, dos hombres y dos mujeres, hay tres de ellos que están soportados en el conocimiento de las estructuras de los partidos en que militaron. Así, no es extraño que el número de auxiliares que tiene dados de alta Margarita Zavala para recabar el apoyo ciudadano, sea casi la mitad de las firmas que tiene hasta el momento. No seamos ingenuos, ella tenía contemplada su salida del PAN desde hace tiempo y trabajó en crear su estructura desde adentro.
    De estos cuatro aspirantes independientes, MaryChuy es la que seguramente despierta la simpatía más honesta entre quienes la han apoyado con su firma, tanto por no estar ligada a ningún partido o político, como por ser mujer e indígena. En un país que en el fondo sigue siendo racista, machista y clasista, no es un detalle menor. Por ello creo que la mayoría de quienes ven en ella una opción, lo hacen sinceramente.
    MaryChuy, oriunda de Tuxpan, Jalisco, es conocida por ejercer la medicina tradicional en su región, la misma que cura con secretos milenarios que las compañías farmacéuticas internacionales vienen a robar a nuestros pueblos y comunidades para devolverlos en forma de medicina de patente. Por su labor recibió del Ayuntamiento de Tuxpan un galardón en el área de ciencia y cultura.
    En los albores del levantamiento zapatista de 1994 se sumó al movimiento, al cual apoyó desde el Congreso Nacional Indígena. Hace algunos meses MaryChuy fue postulada por el EZLN y por el Congreso Nacional Indígena para aspirar a una candidatura independiente. De esta forma trataron –EZLN y CNI- de desmarcarse de todo lo que oliera a partidos políticos.
    Hay algunas cosas que no entiendo, o al menos no entiendo a partir del nivel de congruencia con el que dice manejarse el EZLN: si una parte de su discurso dice rechazar las instituciones del Estado, ¿por qué participar institucionalmente? Si hubieran sido congruentes y, como dicen, no buscan financiamiento público, entonces tenían la opción de que MaryChuy participara como candidata no registrada y se evitara la molestia de tener que recabar apoyos vía teléfono celular.
    Existe en nuestro país un antecedente de una mujer que en 1998 ganó como candidata no registrada la elección a la presidencia municipal de Santander, Tamaulipas. Si nada lo impide legalmente, ¿entonces por qué MaryChuy aceptó participar institucionalmente