PAPA CALIENTE |PEÑA NIETO: LOS CERDOS REGRESAN |JOSÉ MANUEL HERNÁNDEZ LEÓN
JOSÉ MANUEL HERNÁNDEZ LEÓN
Para gobernar se requiere mínimo de dos premisas: calidad y autoridad moral; si lo anterior no existe, se tendrá un poder sin sustento, ó se buscará tener un poder sin limitantes, que lo lleve a gobernar alejado del pueblo, como gobiernan los dictadores. Ejemplos los hay: el primero lo representa Felipe del Sagrado Corazón de Jesús Calderón Hinojosa, quien al entrar por la puerta trasera del Congreso de la Unión en complicidad de los diputados priístas, perdió toda calidad moral y no pudo quitarse el califi cativo de espurio e ilegítimo. Su falta de legitimidad lo llevó a imitar al perverso de Carlos Salinas de Gortari quien también fuera un presidente ilegítimo y quien para legitimarse y en un acto de cobardía suprema, utilizando al ejército sexenal que hay en este país y a sus fuerzas federales y en un acto tipo Pinochet, asaltó el domicilio particular de Don Joaquín Hernández Galicia, sembrándole un ministerio público federal muerto y todo un arsenal supuestamente que tenía Don Joaquín en su domicilio.
La venganza fue el sello distintivo de este perverso usurpador, que gobernó sentado sobre el temor, la indiferencia del pueblo y el manipuleo cómplice de los medios de comunicación. Felipe del Sagrado Corazón de Jesús Calderón Hinojosa,-que tal es su nombre de pila- no pudo encontrar un líder que tuviera las características de “la Quina” Galicia: En primer lugar, un líder con arraigo profundo entre la base petrolera, de un sindicato que ciertamente no gozaba de buena reputación, por miembros que lo habían degradado por sus despilfarros y corrupciones, pero “la Quina” se mantenía guardando la reputación de un líder surgido del pueblo y de la base trabajadora; sin opulencias ni despilfarros. Pero había cometido un grave error ante un partido y su Candidato a la presidencia de la República, un perverso sicópata: Salinas de Gortari. La cabeza sindical le había apostado al candidato opuesto al ofi cial y que era el ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano. Ese fue el gran pecado por el que pasaría más de diez años en prisión. Los ¡¡¿¿líderes??!! Sindicales Elba Esther Gordillo y Carlos Romero Deschamps que tenía a la vista no los podía llevar a juicio, pues eran parte de la estructura que lo habían llevado a sentarse en la Silla del Águila. Alguien pues le habló al oído y le transmitió una idea fantástica para demostrarle al pueblo que él no era un pele, sino que tenía el poder de decidir y hacer lo el pueblo estaba esperando ver: su autoridad en bien de la ciudadanía. Y le declaró “la guerra al crimen organizado”.
Así empezó el baño de sangre que ha padecido el país y no únicamente será recordado como el presidente usurpador y pele, sino que llevará sobre sus espaldaspues conciencia al parecer no tiene-, el peso de más de 60 ó 70 mil muertos en todo lo largo y ancho del territorio nacional. Así hemos vivido los mexicanos con gobernantes surgidos con trampas electorales y así hemos llegado a otro proceso electoral en donde las trampas, el despilfarro económico y la compra descarada de votos, fue el sello distintivo, fue la razón de ser del dinosauro que se niega a aceptar la legalidad, como forma de acceder al poder. Solo que esto no podría darse, sin el aval, sin la complicidad, sin la complacencia de los organismos que se han constituido para hacer de México un país de actos legales, de acciones basadas en la equidad y la justicia. ¿Pero cuál es la realidad?, un IFE, un TRIFE, al servicio de los peores intereses, pues ellos, los jerarcas de semejantes organismos, han hecho de la corrupción su modus vivendi. Son expertos en torcer las leyes y para ello se han apoyado en los medios de comunicación como televisa y teveazteca y sus amanuenses amaestrados para ocultar la verdad y la mayoría de los medios impresos. Contra todas estas satrapías ha luchado el indiscutible líder de la izquierda mexicana, ANDRÉS MANUEL LÓPEZ OBRADOR y eso lo hace más grande; su fi gura toma otras dimensiones a la vista de chicos y grandes, a tal grado, que los jóvenes que aparentemente dormían, despertaron y pusieron sus ojos en la fi gura de un auténtico líder. Así surge #YO SOY 132. El candidato que se dice triunfador, al igual que su partido se niega aceptar la verdad, se niega a reconocer que hicieron del despilfarro, del soborno, del cohecho, el emblema de su “triunfo”. ¿Cómo es posible que una persona que aspira gobernar a más de cien millones de hombres y mujeres sea tan cínico que niegue lo evidente?. ¿Cómo es posible que un partido, que es un organismo de interés público, y en voz de su ¿máximo dirigente?, primero se deslindaron de las tarjetas de Soriana y luego la justifi caron con el argumento de que la utilizaron como pago a su estructura electoral?. Claro que con 66 millones de pesos, también le pagaron a sus mapaches. Solo que ahora dicen que ese dinero no fue de la campaña, sino de las prerrogativas de su partido. AMLO y su equipo de colaboradores han demandado estas infamias, estos delitos, que si viviéramos en un país de leyes aplicables y no un país de simulaciones, la demanda de nulidad de un triunfo de mafi osos, resultaría en la nulidad de las elecciones impugnadas. Pero resulta que estamos asistiendo al mismo marranero de hace seis años, solo que con otros marranos. Es el mismo chiquero, pero con otros puercos que quieren que con PEÑA NIETO, los cerdos regresen al poder; pues los cerdos, no necesitan ni de calidad, ni de autoridad moral.