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  • Viernes 19 de Enero de 2018

Perdió la División de Ciencias Biológicas un gran investigador

El maestro Francisco Maldonado Mares, falleció el pasado 6 de diciembre


Por Cecilia Vargas Simón



Vhsa. Tab., 30 dic 2017.- El reciente 6 de diciembre, el estado de Tabasco, la División Académica de Ciencias Biológicas perdió a uno de los más importantes investigadores de la flora tabasqueña y a un profesor de botánica formador de muchas generaciones de biólogos,  el maestro en ciencias neolonés, Francisco Maldonado Mares.

  Fue autor de tres investigaciones editadas por la Universidad Juárez Autónoma de Tabasco –entre otras- , dos de ellas, escritas en coautoría con la doctora Georgina Vargas Simón: Frutales Tropicales de Tabasco y Cercos Vivos de Tabasco, y Plantas Medicinales de Tabasco como autor único.
   Paco Maldonado, como lo recuerdan sus compañeros de la DAC Biológicas, nació en Monterrey, Nuevo León, fue profesor de maestría doce años en el extinto Colegio Superior de Agricultura  Tropical (CSAT) y desde 1987 (treinta años), catedrático e investigador de esa división, hasta pocos días antes de su muerte.
  Aunque su salud, en los últimos años, era precaria a consecuencia de la diabetes, postrado en una silla de ruedas y lo privado de la vista, con la ayuda de algunos estudiantes, continuó trabajando en lo suyo.
  Todavía en la última Feria del Libro de la Universidad Juárez Autónoma de Tabasco, el maestro Maldonado  Mares presentó uno de sus últimos trabajos, Manual del Jardín Botánico “José N. Rovirosa” de la DCBiol de la Universidad Juárez Autónoma de Tabasco.
  La Maestra en Ciencias María de los Angeles Guadarrama, fundadora del Herbario de esa división, en entrevista con La Verdad del Sureste, mencionó que conoció al botánico como su alumna cuando cursó la maestría en el CSAT, en 1980, él formaba parte del Departamento de Ecología, dijo.
   Me dio clases de botánica sistemática y a sus alumnos nos llevó a recolectar especies en la sierra de El Madrigal y a conocer la Selva Negra y otros puntos del estado para recolectar.
   En el CSAT el profesor Maldonado, también estaba involucrado en la integración de un herbario  y un proyecto de investigación de la flora tabasqueña, fue un maestro muy estricto, pero a la vez muy noble, en el sentido de que personalmente era una persona noble, carismática que establecía puentes de amistad muy estrechos, recordó.
   Su sepelio, expresó, se convirtió en una tertulia en donde se intercambiar recuerdos y anécdotas relacionados con Paco, asistió una gran cantidad de sus ex alumnos del CSAT, hoy profesionistas que laboran en instituciones de otros estados.
   Cuando desaparecen el CSAT, en 1985, durante el gobierno de Enrique González Pedrero, contó,  el maestro  intentó ingresar a la escuela de biología de la UJAT, pero cuando se presentó al examen de oposición, se le negó esa posibilidad, en el momento mismo en que comenzaría la prueba, porque estaba incluido en una “lista negra” de profesores e investigadores del CSAT.
  Ya con una familia que mantener, contó la maestra Guadarrama, se vio en la necesidad de dar clases en una preparatoria en Cunduacán y laborar en otras cosas, por ejemplo en el entonces  parque de Convivencia Infantil, hoy Parque Museo Carlos Pellicer.    
  El profesor Francisco Maldonado pudo ingresar a la UJAT hasta 1987 y después de esa etapa fue que comenzó a publicar y a involucrarse en diferentes proyectos de investigación, pues también fue el primer encargado del Jardín Botánico de la DACBiol.
   En ese cargo,  organizó en Tabasco un evento internacional de jardines botánicos al que asistieron investigadores de Inglaterra, Cuba, España y otros países con el interés de que el nuestro tuviera una asesoría  importante.
   El jardín botánico subsiste, pero ya no con el proyecto inicial, actualmente enfrenta una problemática complicada porque el apoyo institucional es casi nulo, mencionó Guadarrama-
    No obstante él continuó con sus otros proyectos y primero publicó el de Frutales Tropicales de Tabasco, luego el de Cercos Vivos de Tabasco y posteriormente el de Plantas Medicinales de Tabasco  y el último el Manual del Jardín Botánico “José N. Rovirosa” que tuvo dos presentaciones una en la división y otra en la última Feria del Libro de la UJAT.
  Mencionó que Francisco Maldonado, recibió un reconocimiento de la Sociedad Nacional de Etnobotánica, de cuya directiva formaba parte, durante un Congreso de Etnobotánica que tuvo lugar en Tabasco.
  Por sus, hijos, afirmó, sabemos que tiene hizo otras investigaciones, unas no se han publicado y otras están inconclusas, esperamos que ellos, principalmente el maestro en ciencias Emerson Maldonado Sánchez, a quien transmitió su vocación de biólogo y hoy cursa un doctorado en el Colegio de la Frontera Sur, se esfuerce en concluir esos trabajos.
  Todavía nos dejó la aportación de otro libro que es un Manual de Plantas Vasculares en el que estamos trabajando, agregó la profesora María de los Angeles Guadarrama.
   Para la doctora Georgina Vargas Simón, coautora de los libros Frutales Tropicales de Tabasco y Cercos Vivos de Tabasco, el maestro Maldonado Mares fue un profesor de botánica excelente “un diccionario botánico ambulante” por la experiencia y el conocimiento de los vegetales del estado y no solo para sus alumnos, sino también para sus compañeros de trabajo.
   En esos dos libros, se  buscó que fueran publicaciones sencillas en su redacción, dijo Vargas Simón, con el propósito de que fuera accesible también a los habitantes de la región.  Paco Maldonado todavía tenía mucho que aportar en el conocimiento que adquirió con la investigación debido a que no pudo continuarlo por su salud que ya estaba muy mermada, “sencillamente perdimos a un gran botánico y a un gran profesor, fue una pérdida muy grande”, añadió.  Silvia Capello García -doctora en ciencias, investigadora de la DACBiol y responsable actual del herbario-, opinó que la muerte del profesor Maldonado Mares es una perdida muy significativa por el gran conocimiento de la flora de Tabasco, que había acumulado.
   Adelantó su legado, aunque, siempre quedará inconcluso, y eso es de lamentar y entristecer, pero celebró el hecho de haber dejado libros de sus investigaciones  y otros que dejó en proceso, para los cuales, a lo mejor sus compañeros podríamos aportar “un granito de arena” para su publicación.
   Para la, estudiosa de los hongos de Tabasco,  lo más admirable del profesor Francisco Maldonado era el entusiasmo que tenía, su pasión  por  la flora de Tabasco y para transmitir ese conocimiento, no solo a sus amigos,  compañeros y alumnos sino al público en general.
  La doctora en ciencias forestales, Luisa Cámara Cabrales, conoció al profesor Francisco Maldonado Cabrales en el 2008, me tocó caminar con él en el proyecto del Jardín Botánico de la división, que antes fue un potrero, mencionó.
   Yo le hablaba de las plantas exóticas tabasqueñas que había sembrado y le decía que por qué no hacíamos un jardín botánico con esas especies, pero él, como conocedor de esos terrenos, me hizo ver que lo que se necesitaba era repoblar con plantas nativas y entonces se traía de los viveros  lo que había.
   Paco Maldonado hizo un gran esfuerzo para integrar el jardín botánico, en los últimos años lo tenía enfrente de mi cubículo, ya viviendo un proceso grave de enfermedad, aun así lo escuchaba decir, a los alumnos que lo apoyaban, “haber lee de nuevo, cambia esto, checa esos datos, todavía tenía en la memoria los nombres científicos y los nombres comunes de las plantas, lo que habla de su gran conocimiento de la vegetación de Tabasco.”
  Añadió la doctora Cámara Cabrales, que actualmente el Jardín Botánico, que fue una gran idea del  profesor Maldonado Mares, subsiste por el apoyo de varios profesores y alumnos, no es un proyecto institucional.

El maestro en ciencias neolonés, Francisco Maldonado Mares. (Foto: De la División Académica de Ciencias Biológicas)

Versión completa del documental "Esto soy" sobre la vida de Andrés Manuel López Obrador, producido por Verónica Velasco y Epigmenio Ibarra.

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