Desde las 12 horas comenzó la movilización de la estructura de los priístas, los primeros en llegar fueron los contingentes que venían de Acayucan, Cosoleacaque, Agua Dulce, Las Choapas y Minatitlán.
De las colonias de Coatzacoalcos también se movilizó a las estructuras, en camiones y taxis, lo que generó molestia entre la población ya que toda el área urbana y rural se quedó sin servicio de transporte, ya que fue concentrado en el malecón de Coatzacoalcos, Ver; debido a esto las escuelas sacaron antes a sus estudiantes, ya que muchos de ellos tenían que esperar mucho tiempo.
Los trabajadores petroleros también fueron citados a las 14 horas y personas del sindicato les pasaban lista, ya que era un requisito presentarse en el hemiciclo para poder renovar su contrato.
Los trabajadores de la guardia de la mañana, que salieron a las 15 horas fueron llevados en el transporte de la empresa al mitin, a pesar de la resistencia de los petroleros, quienes se fueron cuando inició el evento.
También, los priístas llevaron a otros trabajadores de los sindicatos de la industria privada e incluso migrantes, a quienes pagaron 200 pesos para vestir camisas del PRI.
Los ánimos se caldearon, después de la llegada de Enrique Peña Nieto a las 17:30 horas cuando lo jóvenes del movimiento #YoSoy132 llegaron caminando desde el parque Independencia al monumento de Miguel Hidalgo cercano al recinto para esperar su camioneta y gritarle “Veracruz no te quiere” y “si hay imposición, habrá revolución”.
Los jóvenes fueron lentamente replegados por un grupo de choque, la mayoría de éstos se drogaban con aerosoles o traían latas de cerveza en la mano.
Las consignas de los jóvenes del movimiento #YoSoy132 molestaron al grupo de choque, a los cuales azuzaban a gritar sólo los apellidos del candidato. En el punto más álgido, cuando amenazaba desbordarse la violencia, los estudiantes del movimiento decidieron hincarse como manifestación de paz y cantaban el himno nacional.
Las botellas de agua y puntas de madera, eran las armas que los priístas utilizaban para poder amedrentar a los integrantes del movimiento #YoSoy132 y los comenzaron a empujar calle por calle, hasta que los dejaron atrás de un círculo de seguridad que había implementado la Policía Estatal.
Mientras esto pasaba,
Enrique Peña Nieto comenzaba su discurso, ocasión que muchos de los asistentes aprovecharon para comenzar a salirse del evento, retornar a los camiones en los que habían movilizado o tomar taxis.
Al término del discurso, 50 por ciento de los asistentes ya se habían ido del mitin o paseaban por el malecón costero.