• La Verdad del Sureste |
  • Martes 21 de Noviembre de 2017

VOCES

En Hidalgo hay persecución política y agresión gubernamental contra los habitantes más pobres



  • Omar Fayad ordena encarcelar a líderes sociales que encabezan lucha social contra la pobreza y la marginación de miles de hidalguenses

 

A la opinión pública:
El martes 22 del presente mes, policías estatales de Hidalgo, sin presentar ninguna orden de aprehensión y sin estar facultados por ley para ello, detuvieron a Andrés Pérez Vázquez, integrante de la dirección estatal de nuestra organización, así como a Miguel Ángel Pérez González y José Francisco Urbina, antorchistas y habitantes de una colonia popular en Pachuca que intentaron en vano evitar la detención arbitraria de su dirigente.
    Las acusaciones que les hacen y los mantienen detenidos hasta el momento, “injurias a la autoridad, lesiones a policías y daños a una patrulla”, son inventos descarados del secretario de Gobierno de Hidalgo, Simón Vargas Aguilar, un hombre iracundo y poco apto para lidiar con las complejidades de un gobierno estatal, para tomar como rehenes políticos a estas personas y obligar a nuestra organización a desistir de su lucha por obras y servicios que demandan con carácter de urgente cientos de miles de hidalguenses sumidos durante décadas en la pobreza, el hambre y la marginación. La detención de esos hidalguenses inocentes es un verdadero chantaje, un grotesco abuso de autoridad para presionar ilegalmente a los antorchistas y obligarlos a seguir viviendo sin agua, luz, drenaje, caminos, clínicas, etcétera. Ahí está, retratada de cuerpo entero, la política antipopular y represiva del Gobierno de Hidalgo.
    Cuando el actual Gobernador llegó al poder, nuestra organización le presentó un pliego formado por peticiones básicas de los hidalguenses más pobres, que son los que integran a nuestra organización: las solicitudes son las que se desprenden de un estado donde sólo 6 de cada 10 viviendas tienen agua entubada, 2 de cada 10 no tienen drenaje, el 54% de la población está en pobreza, y hay más de 350 mil hidalguenses en pobreza extrema, que es un eufemismo para evitar confesar que se están muriendo de hambre, y el 63% de la población que trabaja gana menos de dos salarios mínimos. Sólo a una gente muy cegada por el poder le puede extrañar que la gente quiera agua, luz, drenaje, caminos, clínicas, albergues y becas para que estudien sus hijos, e incluso, en muchos lugares serranos, la gente solicita con urgencia maíz para comer, necesidad que se demuestra con sólo verles la cara y los cuerpos atormentados por el hambre.
    La respuesta de los gobernantes de Hidalgo, misma que llegó casi un año después, es que lo solicitado por los antorchistas es exagerado y que el gobierno de Omar Fayad sólo asignará 50 millones de pesos para “la Organización”. De nada ha servido explicarles una y otra vez que la Organización no pide un solo centavo para su funcionamiento o para los dirigentes, que todo lo que solicita lo necesitan con urgencia los hidalguenses empobrecidos en la forma que ya dijimos arriba, mismos que suman más de un millón y medio de habitantes, y recibieron generosas promesas de ayuda por parte de quienes ahora se las niegan e incluso encarcelan a quienes protestan, igual que hacían los viejos cacicazgos de horca y cuchillo.
    En una reunión realizada hace aproximadamente un mes, una comisión de nuestra dirigencia nacional se entrevistó con el gobernador Omar Fayad, su secretario de Gobierno y como testigo el subsecretario de la Sedesol, Eviel Pérez Magaña, quien nos hizo favor de ayudarnos a concertar la cita y puede desmentirnos si faltamos a la verdad en lo que aquí narramos. Ahí, le dijimos al gobernador los argumentos que acabamos de exponer y le reiteramos lo que ya se le había dicho a Simón Vargas: que si el gobierno consideraba que con 50 millones se podía resolver sustancialmente las necesidades que se le estaban planteando, nosotros no teníamos nada más que agregar, pero que era obvio que eso no era posible, por lo que, tras mucho discutir, él nos propuso que en 15 días nos volviéramos a reunir para que nos hiciera una propuesta más abarcadora, misma que sería discutida previamente por una comisión integrada por funcionarios de su gabinete y por la dirigencia de Antorcha en la entidad.
    Pero ya no hubo tal reunión en los 15 días acordados; jamás se nos volvió a citar con el Gobernador. En lugar de eso, volvieron a publicarse las declaraciones agresivas y calumniosas del secretario de Gobierno, reiterando que “pedimos mucho” y lanzando otras acusaciones propias de quien es muy aficionado a hacer política con las vísceras y que seguramente aún le hará mucho más daño a la estabilidad y la gobernabilidad de Hidalgo. Ante esta situación, los antorchistas de Hidalgo no tuvieron otra opción que manifestarse el día martes para instalar un plantón frente a las oficinas del Gobernador, lo que les costó decenas de vehículos detenidos por la policía que les impidió la libre circulación, varias personas golpeadas y vejadas para obligarlas a bajarse de los vehículos, la detención de los tres compañeros arriba señalados, el recrudecimiento de las amenazas telefónicas y una catarata de ataques mediáticos en los que aparece como protagonista destacado el propio Gobernador acusándonos de “chantajearlo”, lo que no deja ninguna duda de que las órdenes de agredir al antorchismo provienen directamente de él.
    Esta situación no es desconocida por la Secretaría de Gobernación, pues oportunamente le informamos al Subsecretario de Gobernación, Lic. René Juárez Cisneros, y le pedimos su intervención, misma que hasta el momento no ha ocurrido a pesar de que desde ayer, debido al encarcelamiento de nuestros compañeros, nos hemos manifestado también en la Secretaría de Gobernación. ¿Está de acuerdo la Segob en que así se trate a los ciudadanos mexicanos en el estado de Hidalgo; que se les nieguen apoyos elementales y se persiga, amenace y encarcele a los dirigentes? Muy pronto lo sabremos, pues se nos ha dicho que seremos recibidos el próximo lunes por el Subsecretario Juárez Cisneros.
    Por este medio solicitamos la intervención del señor Presidente de la República y del señor Secretario de Gobernación, para que detengan la política antipopular, represiva y profundamente errónea que siguen los actuales gobernantes de Hidalgo, pues lo único que ha logrado es aumentar su desprestigio y detonar un movimiento nacional de solidaridad y respaldo a los hidalguenses que son agredidos por quien dijo que llegaba al gobierno para ayudarlos a recuperar algo de lo que mucho que se les debe en términos de justicia social.  
    Todo el Movimiento Antorchista Nacional siente como una afrenta directa lo que ocurre con nuestros compañeros hidalguenses, y por este conducto les asegura que no los dejará solos, a merced del abuso de poder y la injusticia que hoy padecen.
¡Libertad inmediata a los presos políticos retenidos por el Gobernador de Hidalgo!
¡Solución justa a las peticiones de los hidalguenses más pobres!