Las hermanas Elisa y Fernanda Ramírez del Puerto conforman una dupla que brilla en patines sobre ruedas y gimnasia rítmica, respectivamente, a nivel nacional y mundial, para orgullo de Tabasco, su tierra de origen, y de sus padres, el ingeniero Luis Ramírez Sánchez y la contadora María del Rosario del Puerto García.
Padres amorosos, ocupados y preocupados por ofrecer lo mejor a sus hijas, las inscribieron en natación a los primeros meses de vida, tras lo cual incursionaron en otros deportes y actividades artísticas. Fernanda, hoy con 15 años de edad, se sentía atraída por la gimnasia rítmica, pero en la entidad solo se practicaba la artística. Fue en 2017, con la llegada de la exgimnasta de rítmica Alma Edelwaiss Giner Solorzano, quien fundó dicha disciplina deportiva, y la pequeña se convirtió en una de sus primeras alumnas.
Al celebrarse en la entidad los Juegos Nacionales Conade, hace un par de ediciones, llegó a trabajar con el equipo local de rítmica, en calidad de asesora, la juez internacional Estefy González Calvillo. Lo aprendido por la niña con esta maestra y su primera mentora catapultaron a la niña en noviembre pasado a concentrarse en el CNAR. Y, en mayo reciente, asistió al Campeonato Panamericano Juvenil de Gimnasia Rítmica celebrado en Asunción, Paraguay, para colgarse dos oros y un bronce.
Hace apenas unos días, Fernanda sobresalió con la Selección Mexicana en el Campeonato Mundial Juvenil de la especialidad organizado en Sofía, Bulgaria. El combinado tricolor culminó entre los mejores 15 equipos de All Around. Con estos resultados, la gimnasta es candidata natural para ganar el PED 2025. Alma Edelwaiss opina que Fernanda es una deportista disciplinada en el gimnasio y hasta en su uniforme deportivo, perseverante; herencia de sus padres, quienes la apoyan desde siempre.
Elisa, la otra reina áurea del deporte tabasqueño, tuvo un paso similar al de su hermana en las actividades recreativas, incluso compartió con Fernanda, la mayor de ambas por tres años, entrenamientos de gimnasia rítmica, deporte que no era de su agrado, esto antes de la pandemia, pero conoció patines sobre ruedas y se enamoró. Su primer contacto con patines fue en 2021 con el "Club Sanlúcar", de Jorge Alberto Sanlúcar Méndez, expatinador que conformó junto a su hermano Miguel una época pretérita gloriosa de este deporte en la entidad.
El ahora entrenador impuso una marca local en la justa deportiva más importante del país de 2009, al agenciarse tres metales dorados, una plata y un bronce. Elisa pronto demostró que tiene cualidades para el patinaje, de tal manera que el año pasado obtuvo el Premio Estatal del Deporte al acuñar una trayectoria sustancial en la que se incluyó un primer lugar en los Juegos Nacionales Conade, ahora Olimpiada Nacional Conade.
Precisamente en la ON, a pocos días de finalizar, tuvo la actuación que refrendó su calidad, conquistó la admiración y el reconocimiento de propios y extraños al ganar cuatro oros, una plata y un bronce. Elisa, a su corta edad, superó al maestro y la comunidad deportiva tabasqueña le rinde tributo.
Además de las enseñanzas de Sanlúcar Méndez, la niña cuenta con el auxilio de la instructora Brenda Daniela Salgado Cáceres, y ambos entrenadores conforman ahora el "Club de Patinaje de Velocidad Tabasco". En opinión de la entrenadora, Elisa es "demasiado disciplinada, ambiciosa (por conseguir resultados) y competitiva".
Estas hermanas de corazón y deporte están escribiendo páginas gloriosas en la historia del deporte local. El ingeniero Luis Ramírez García dijo de los éxitos de sus hijas: "Nos hemos sorprendido con todas estas alegrías". El deporte en familia brilla. Fernanda y Elisa, que tal vez heredaron los genes de la actividad deportiva de su abuelo materno, originario de Oaxaca, basquetbolista aficionado. La dinastía Ramírez del Puerto tiene un único objetivo: la excelencia. Seguramente llegarán a un nivel más alto si los apoyos fluyen como en esta ocasión, porque la calidad la tienen. El poder es el poder.