La credibilidad de la versión del senador Adán Augusto López Hernández y exgobernador, quien afirmó no haber sospechado de los presuntos vínculos de Hernán Bermúdez Requena con el crimen organizado, es cuestionable a la luz de la información disponible.
El domingo pasado, en el Consejo Nacional de Morena, ya había declarado que había mucha “politiquería” en este asunto. Ayer con Ciro Gómez Leyva, en entrevista en Radio Fórmula, reconoció que hay o había, ya no se sabe, una amistad “de muchos años” con Bermúdez Requena, cuando él era subsecretario de Gobierno y Hernán director de Seguridad Pública en el gobierno de Manuel Gurría Ordóñez.
“Yo conozco a Bermúdez desde hace muchos años, es policía de trayectoria en Tabasco; coincidimos cuando yo era subsecretario de Gobierno, después fue el director general de Policía Pública”, dijo a Ciro.
Como es que si lo conocía “desde hace muchos años” no sospechaba nada de que era “persona de interés” en los informes de inteligencia militar ni que sospechara, ya como gobernador, de sus vínculos con la delincuencia organizada, y como secretario de Gobernación, que era el “Comandante H” y líder de “La Barredora”.
Otros datos dicen lo contrario. Según un informe de Excélsior, en 2018, antes de que Adán Augusto asumiera como gobernador de Tabasco, un grupo de consultores de seguridad le advirtió que Bermúdez aparecía como “persona de interés” en una base de datos de inteligencia federal por sus posibles vínculos con la delincuencia. A pesar de esta alerta, López Hernández lo nombró secretario de Seguridad Pública en diciembre de 2019.
Los informes de inteligencia militar extraídos por Guacamaya Leaks en 2022, de los archivos electrónicos de la Secretaría de la Defensa Nacional, ya señalaban a Bermúdez como miembro del grupo criminal “La Barredora”.
Estas filtraciones, junto con mantas y documentos locales, indicaban sus presuntos nexos con el crimen organizado, incluyendo actividades como extorsión, narcotráfico y tráfico de migrantes.
Esto sugiere que había información pública y oficial sobre Bermúdez durante la gestión de Adán Augusto (2019-2021).
Adán Augusto y Bermúdez Requena mantenían una relación de amistad desde finales de los años noventa, consolidada en el círculo político de Tabasco bajo el amparo de Manuel Gurría Ordóñez, gobernador de 1992-1994.
Esta cercanía, junto con la designación de Bermúdez en un puesto clave, plantea dudas sobre la afirmación de López Hernández de no haber sospechado nada, especialmente considerando que se reunían casi a diario en las mesas de seguridad estatales.
López Hernández ha defendido su gestión afirmando que redujo significativamente los índices de delitos de alto impacto en Tabasco, como secuestros y extorsiones. Sin embargo, los informes indican que la violencia aumentó exponencialmente en 2023, durante la administración de Carlos Manuel Merino, cuando Bermúdez seguía en el cargo.
Esto pone en entredicho la efectividad de las políticas de seguridad bajo su supervisión y su capacidad para detectar irregularidades en su equipo.
López Hernández ha calificado las acusaciones como “politiquería” y una ofensiva mediática de la derecha, respaldada por figuras de Morena como Gerardo Fernández Noroña.
La presidenta Claudia Sheinbaum también ha señalado un “linchamiento mediático” contra Adán Augusto, pero insistió en que debería dar su versión para aclarar su relación con Bermúdez. Esta postura sugiere que, aunque no hay una investigación formal contra el senador, la presión pública y política pone en duda su narrativa de desconocimiento.
Hasta ahora, no hay evidencia pública de que Adán Augusto esté siendo investigado por la Fiscalía General de la República (FGR) o la fiscalía estatal, ni se ha presentado una carpeta judicial en su contra.
Sin embargo, la ausencia de investigación no necesariamente valida su afirmación de desconocimiento, ya que su decisión de mantener a Bermúdez en la SSPC, a pesar de las advertencias, genera escepticismo.
La afirmación de Adán Augusto López Hernández de que “no sospechó” de los vínculos de Hernán Bermúdez Requena con el crimen organizado carece de credibilidad plena debido a las advertencias previas de 2018, las filtraciones de 2022, y su relación personal y profesional de larga data con Bermúdez.
Aunque no hay pruebas directas que lo impliquen en actividades ilícitas, su decisión de ignorar alertas de inteligencia y mantener a Bermúdez en un puesto crítico sugiere, en el mejor de los casos, una grave omisión o falta de diligencia.
En el peor, podría interpretarse como una posible complicidad, aunque esto no está comprobado. La insistencia de la presidenta Sheinbaum en que el senador debe aclarar públicamente su versión refleja la necesidad de transparencia para disipar las dudas, pero su respuesta hasta ahora ha sido evasiva, limitándose a culpar a una campaña mediática sin abordar los señalamientos específicos.
“El respaldo no existió”
En el Consejo Nacional de Morena del domingo pasado un hecho no pasó inadvertido. Adán Augusto no saludó o tampoco lo saludaron, como se quiera ver, a la dirigente nacional, Luisa María Alcalde, ni al gobernador Javier May Rodríguez, presentes en ese evento partidista.
Eso contradice la versión que propalaron los amanuenses del senador de que todo Morena le gritó en esa asamblea partidista ¡No estás solo!, que el Consejo Nacional en pleno arropó al cuestionado exgobernador tabasqueño.
Ese mismo domingo, Paco Ignacio Taibo II, presente en el lugar de los hechos, aclaró que no hubo un respaldo total del Movimiento a favor de Adán Augusto.
“Yo estaba ahí y les puedo decir que no, el respaldo no existió, había en una esquina 25 compañeros que tenían relaciones de haber sido parte de grupos políticos, etcétera, le sonrieron a Adán", pero nada más, explicó el escritor y director del Fondo de Cultura Económica.
"Pero lo que hubo fue una declaración muy clara y súper aplaudida, tanto del presidente del Consejo, el Gobernador de Sonora, Durazo, como la presidenta del partido (Luisa María Alcalde), diciendo: ‘aquí no soplamos a nadie’", añadió.
Taibo II dijo que uno de los resolutivos del Consejo Nacional fue crear una comisión “que se va a encargar de que todos los que quieren adherirse a morena pasan filtro y si ese filtro detecta falta de solidez ideológica, principios adversos o elementos de corrupción, no van a entrar.”