Desde que estalló el escándalo por la orden de aprehensión del exsecretario de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), Hernán Bermúdez Requena, por los presuntos delitos de asociación delictuosa, extorsión y secuestro, pues según las autoridades federales y estatales estaba al frente de una organización criminal “La Barredora” bajo el alias de “Comandante H”, la prensa nacional ha dado puntual seguimiento a las actividades delictiva del prófugo de la justicia que es buscado por la Interpol por todo el mundo.
Esa cobertura periodística ha puesto al descubierto que esa estructura criminal y la red de vínculos, en la que participaban policías y delincuentes al mando del hoy fugitivo era, en palabras del comandante de la 30 Zona Militar, Miguel Ángel López Martínez: un modelo criminal encargado de la seguridad y de los negocios ilícitos simultáneamente.
Al mismo tiempo, los datos que han sido revelados recientemente por los diarios nacionales desvanecen aún más la ya endeble versión del senador Adán Augusto López Obrador, según la cual cuando era gobernador nunca sospechó de Bermúdez Requena, porque a su decir no disponía de información que le alertara de sus ilícitos negocios.
Esta semana, la organización civil Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI) reveló nuevos reportes de inteligencia militar, elaborados precisamente por la 30 Zona Militar, con fecha del 12 de noviembre de 2019, en los cuales “se alertaba de los supuestos vínculos de Bermúdez Requena con grupos criminales”.
Es decir, un mes antes de que López Hernández lo nombrara secretario de Seguridad y once meses después de que Jaime Lastra Bastar lo designara, en enero de ese mismo año, director general de la Policía de Investigación de la Fiscalía General del Estado, que encabezaba el hoy diputado federal.
Cito a MCCI:
“Me permito remitir los nombres y números telefónicos de los elementos de la Fiscalía General del Estado que posiblemente realizan actividades ilícitas en el municipio de Centro, Tabasco, y posibles vínculos con Trinidad Alberto de la Cruz Miranda (a) ‘El Pelón de Playas’, líder de un grupo delictivo en citado municipio”, dice el reporte, seguido del nombre de Bermúdez Requena, en ese momento director de la Policía de Investigación. A pesar de esa alerta, Adán Augusto López lo nombró Secretario de Seguridad de Tabasco el 11 de diciembre de 2019.
“Días después de su nombramiento hubo una serie de actos violentos en Villahermosa, con autos incendiados y mantas colocadas en diversos puntos de la ciudad, en las que se acusaba directamente a Bermúdez Requena de supuestamente traicionar a uno de los grupos criminales que disputaban el control del huachicol y de las drogas en Tabasco”. Hasta aquí la cita.
Hasta hace poco, Jaime Lastra no estaba en el foco de la prensa nacional, pasaba inadvertido, aparentemente. Sin embargo, es difícil no ser señalado ni mantenerse ajeno a las tribulaciones de Adán Augusto y de Bermúdez Requena, sobre todo sí él es el responsable de haber traído al denominado “Comandante H” a Tabasco en 1992, con una mano adelante y la otra atrás, según se cuenta en las reseñas periodísticas.
Cuando Madrazo quitá a Salvador Neme Castillo de la gubernatura, con el respaldo del expresidente Salinas, le allana el camino a Manuel Gurría Ordóñez para que lo sustituya. Ahí comienza la carrera delictiva de Bermúdez Requena en el estado.
Gurría designó a Jaime Lastra director de Seguridad Pública. No llegó solo a la corporación. Trajo a Bermúdez Requena y a otros policías “chilangos” con malos antecedentes a trabajar con él. A Hernán lo promocionó como “experto” en temas de seguridad y penales, según se consigna en la prensa nacional.
LA MAFIA, EL PADRINO Y LO QUE SE SABÍA
Aquí se sabía desde hace tiempo, era un secreto a voces, quién era y es el verdadero padrino de esa mafia que se instaló desde los gobiernos priistas de esa época y que se reacomodó en el sexenio pasado para seguir metida en actividades ilícitas, señaladas en los reportes de inteligencia militar que datan desde 2019.
La salida de Juan José Rodríguez Prats de la Secretaría de Gobierno provocó un movimiento de tres bandas en el gobierno gurriista: Enrique Priego Oropeza dejó la Procuraduría General de Justicia, para suplir a Rodríguez Prats, y Jaime Lastra dejó la Dirección de Seguridad Pública para convertirse en procurador y Bermúdez Requena pasó a ser el jefe de la policía estatal.
La prensa local de esa época, principalmente La Verdad del Sureste, documentó que en ese periodo aumentó la incidencia delictiva: secuestros, asaltos bancarios, asaltos, extorsiones y ejecuciones, entre otros ilícitos.
Esto escribí en La Verdad del Sureste el 16 de febrero de 2016 sobre la “ignominiosa historia de Roberto Madrazo”, una serie de entregas en torno a este siniestro personaje, en una de las cuales me referí al periodo del llamado Tío Nelo:
“La Verdad del Sureste consignó que, en un periodo de 17 meses, se cometieron en el estado 22 plagios. Es decir, ese delito de alto impacto detonó en el último año de Manuel Gurría Ordóñez, cuando en la Dirección de la Policía Judicial del Estado se había colocado a personajes con negros antecedentes, como el mismo titular de la corporación, Jaime Martín Arjona Pérez.
“Muchos de los policías señalados de tener nexos con la delincuencia organizada permanecieron en el cargo en el sexenio de Madrazo. Prácticamente se dedicaban a delinquir, como fue el caso de Márquez Álvarez, conforme a la información publicada en ese tiempo”.
Jaime Lastra se los trajo de México a trabajar con él en la Procuraduría General de Justicia. Arjona Pérez, ejecutado hace unos años en México, según versiones periodística, encabezaba esa banda delictiva con charola.
La prensa nacional no pasó inadvertido ese dato que explica todo el entramado criminal que se armó desde las esferas del poder para controlar las actividades delictivas y al mismo tiempo “administrar” la procuración de justicia y la seguridad del estado. Es imposible salir indemne de tanta suciedad. El hecho de que no sea mencionado en los informes de inteligencia no significa que esté exento de responsabilidades. Las tiene y muchas.